Te veo detras de un muro de cristal, con la sonrisa apagada y los ojos tristes. Sientes pena de ser quien eres y buscas refigio en gente como tu. Te conviertes en princesa, te observas en miles de espejos y escuhas tus miles de voces. Luego de verte a ti misma en tantos cuerpos, de reconocerte en otras vidas, abres tus brazos y ofreces tu hombro.
Compartimos el dolor. Compartimos el odio. Escuchamos nuestra voces lacónicas. Por ahora volvemos a ser personas.
Volvemos a ser Princesas.
Tristes, pero hermosas. Vacías, pero esbeltas.
Parecemos seres humanos, pero somos solo iluciones. Somos el sueño roto de una infancia atormentada, somos el momento eterno y vacío que viene luego de la muerte...
... somos princesas. Somos perfectas.
Somos una mentira perfecta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario